Hay incendios que se apagan y, sin embargo, no se van del todo. El olor a humo es de lo último en marcharse: se mete en las paredes, en los techos, en el sofá, en las cortinas, en las alfombras y en los conductos, y desde ahí te recuerda lo ocurrido cada mañana. Si nadie lo trata como es debido, puede acompañarte meses, incluso años.
Eliminar el olor a humo no es ventilar y rezar, ni rociar un ambientador y cruzar los dedos. Es un trabajo técnico: localizar de dónde sale el olor, tratar una a una las superficies porosas, aplicar ozono donde hace falta y revisar a fondo esos rincones donde el humo se esconde con más empeño.
En ABC Limpiezas de Incendios seguimos un protocolo de desodorización completo, pensado para borrar el olor de raíz y no para taparlo. Cuando terminamos, tu casa vuelve a oler a tu casa.
Beneficios de nuestro servicio
- Borramos el olor de raíz; no lo tapamos con un perfume
- Tratamos una a una las superficies porosas donde el humo se agarra
- Revisamos conductos y rincones ocultos, ahí donde nadie mira
- Resultados que duran y que puedes comprobar tú mismo