De todo lo que deja un incendio, el hollín es quizá lo más traicionero. Son partículas de carbón tan finas que se cuelan por todas partes, se aferran a cada superficie y, si nadie las retira a tiempo, terminan por estropear de forma irreversible lo que más duele perder: un lacado, un buen textil, un falso techo, el sistema de climatización. La limpieza de hollín no admite improvisación.
Y aquí no vale un único método. No se trata igual una pared pintada que un techo acústico, ni un mueble lacado que el interior de un conducto de ventilación. Cada material pide su mano, su producto y su paciencia; equivocarse de técnica es, muchas veces, peor que no hacer nada.
En ABC Limpiezas de Incendios tenemos los productos y los equipos para devolver cualquier superficie a su estado, sin causar un daño nuevo mientras reparamos el viejo. Y, sobre todo, tenemos a un equipo de técnicos que sabe exactamente lo que hace.
Beneficios de nuestro servicio
- Retiramos el hollín de las superficies más delicadas sin dejar marca
- Frenamos la corrosión ácida antes de que el daño sea irreversible
- A cada material, su técnica: ni un lacado se trata como una pared
- Llegamos pronto, porque cada hora que pasa el hollín muerde más